
No me gusta meterme con las religiones (aunque la mayoría de ellas me parecen una tomadura de pelo y una manera insoportable de controlarnos, dicho sea esto de paso...), pero es que hay veces en las que te lo ponen a huevo para que te metas con ellos, sobre todo la Iglesia Católica y su "sede social", el Vaticano.
Hemos leído un artículo esta mañana sobre lo poco que les gusta a los del Vaticano esta fiesta "americana" del Halloween, para ellos -dice el artículo- esta fiesta banaliza la muerte y rinde culto al Infierno, además, preferirían que los niños se vistiesen de santos para eso del truco o trato en vez de en los tradicionales monstruos. Creo que piensan que el paganismo vuelve a propagarse alarmantemente por el mundo (y lo peor es que ellos mismos lo están logrando con algunos de sus actos).
Sin ponernos aquí en plan sabihondos ni contarles a estos de la Iglesia que Halloween es una fiesta -pagana, sí- pero mucho más antigua y tradicional que su querido "Día de todos los santos" (cosa que ellos ya saben de sobra, por supuesto) o que el tema de los disfraces está relacionado con las ganas de alejar a los malos espíritus, creo que deberían de saber (otra cosa que sabemos que ya saben) que se deberían de meter en otros asuntos mucho más importantes que en si los niños se disfrazan y piden caramelos en Halloween o no.
El tema de la banalización de la muerte tampoco lo termino de comprender. Bueno, desde su punto de vista sí que lo entiendo. El Catolicismo es una religión que pretende acobardarnos ante la muerte, que pretende constreñir nuestras acciones advirtiéndonos de que, o nos comportamos o no iremos al más allá una vez la "espichemos". Sin embargo, lejos de sustos y horrores varios, creo que es bueno que todos sepamos que vamos a morir más tarde o más temprano (esperemos que mucho más tarde que temprano) y si vamos a hacerlo, ¿por qué tenerle miedo a la parca?
Y claro, no estaría de más recordarles a estos del Vaticano (porque los curas de a pie no se meten en estas tonterías) algunos de los asuntos verdaderamente importantes que deberían de tratar, como el tema de los preservativos en sudáfrica y algunos comentarios sobre el sida, la "imagen" que ofrecen los lujos vaticanos o, por supuesto, los ocultados abusos a menores... en fin, repito, creo que la Iglesia Católica tiene muchos asuntos de los que ocuparse como para estar pensando en calabazas y disfraces de santo... ¿no creéis?
Hemos leído un artículo esta mañana sobre lo poco que les gusta a los del Vaticano esta fiesta "americana" del Halloween, para ellos -dice el artículo- esta fiesta banaliza la muerte y rinde culto al Infierno, además, preferirían que los niños se vistiesen de santos para eso del truco o trato en vez de en los tradicionales monstruos. Creo que piensan que el paganismo vuelve a propagarse alarmantemente por el mundo (y lo peor es que ellos mismos lo están logrando con algunos de sus actos).
Sin ponernos aquí en plan sabihondos ni contarles a estos de la Iglesia que Halloween es una fiesta -pagana, sí- pero mucho más antigua y tradicional que su querido "Día de todos los santos" (cosa que ellos ya saben de sobra, por supuesto) o que el tema de los disfraces está relacionado con las ganas de alejar a los malos espíritus, creo que deberían de saber (otra cosa que sabemos que ya saben) que se deberían de meter en otros asuntos mucho más importantes que en si los niños se disfrazan y piden caramelos en Halloween o no.
El tema de la banalización de la muerte tampoco lo termino de comprender. Bueno, desde su punto de vista sí que lo entiendo. El Catolicismo es una religión que pretende acobardarnos ante la muerte, que pretende constreñir nuestras acciones advirtiéndonos de que, o nos comportamos o no iremos al más allá una vez la "espichemos". Sin embargo, lejos de sustos y horrores varios, creo que es bueno que todos sepamos que vamos a morir más tarde o más temprano (esperemos que mucho más tarde que temprano) y si vamos a hacerlo, ¿por qué tenerle miedo a la parca?
Y claro, no estaría de más recordarles a estos del Vaticano (porque los curas de a pie no se meten en estas tonterías) algunos de los asuntos verdaderamente importantes que deberían de tratar, como el tema de los preservativos en sudáfrica y algunos comentarios sobre el sida, la "imagen" que ofrecen los lujos vaticanos o, por supuesto, los ocultados abusos a menores... en fin, repito, creo que la Iglesia Católica tiene muchos asuntos de los que ocuparse como para estar pensando en calabazas y disfraces de santo... ¿no creéis?









