La vida es más fácil si se mira desde un punto de vista rosa y de peluche

sábado, 11 de diciembre de 2010

Gracias a China por esta insuperable lección de equidad


-Aquí, en nuestra cueva solemos verlo todo con perspectiva y pensarlo mucho antes de publicar nada (excepto las fotos de actrices que tanto le gustan a Javi), por eso solemos sacar el lado bueno de casi todas las cosas y, claro, de la ausencia en la gala de los Premios Nobel del bueno de Liu Xiaobo también hemos sacado el lado bueno, porque lo tiene.

No entendemos por qué todo el mundo se ha enfadado tanto con el gobierno chino por no dejar ir al disidente ni a nadie de su familia ni allegados ni nada, por detener a toda esta gente para que no fuese, por crear su propio premio y por coaccionar a muchos países para que no fuesen al evento... no lo entendemos, porque no nos extraña que no dejasen ir a una sola persona. Lo que ocurre en China les ocurre a millones de personas, seguro que Liu Xiaobo sufre mucho el estado en el que le ha tocado vivir, malvive en la cárcel por culpa de sus ideas y se merece el reconocimiento mundial por su empuje y aguante... seguro que se merece el Nobel (muchísimo más que Obama, por supuesto).

Pero, aquí viene el lado bueno del asunto, ¿cuántos miles o millones de chinos están en la misma situación que este premio Nobel 2010? ¿Cuántos chinos viven acongojados bajo el yugo del Partido? ¿Cuántos están en la cárcel por sus ideas? ¿Cuántos viven atemorizados día a día y pelean por que su país sea cada día algo más libre? ¿Cuántos... seguro que encontraríamos en China millares de Lius Xiaobos merecedores de ganar el Nobel de la Paz. Hay tantos que se hace imposible el que una sola persona los represente.

Eso lo han entendido en China y por eso es por lo que han puesto tantas herramientas para impedir que una sola persona acudiese a recibir el Nobel de la Paz, porque hay millares de personas que se merecerían llevarlo y claro, en un ingente alarde de equidad, China ha impedido que este premio recayese en una única persona. Es un premio para el pueblo chino coaccionado, por eso no lo puede recoger un solo chino, es para China entera y claro, si van todos a recogerlo a Oslo... pues eso, que no entraría nadie más, por eso no ha ido nadie a recogerlo.

Gracias al gobierno chino por esta prueba de su inteligencia, gracias a este pequeño gesto de dejar un sillón vacío (algo que no ocurría desde la Alemania Nazi de 1935), gracias a este gesto digo, muchos nos enteraremos de que su fortaleza es solo económica y que en lo social, la mayoría de sus habituantes son Lius Xiaobos con muy poco que decir si no quieren ir a la cárcel (o peor). Gracias a China por demostrar, una vez más, qué grande es el mundo en el que vivimos.

Gracias por este sillón vacío, gracias por enseñarnos de nuevo lo que es China, gracias, gracias, gracias.
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