La vida es más fácil si se mira desde un punto de vista rosa y de peluche

miércoles, 20 de octubre de 2010

Por fin hemos descubierto lo que nos diferencia de los humanos


Sí señor. Tras arduas investigaciones sociológicas y científicas hemos descubierto al fin lo que diferencia a los seres racionales (o sea, los peluches y los animales en general) de los humanos. Nos ha costado dar con el asunto, pero al final hemos dado con la solución. En un principio pensamos que se trataba del idioma y el lenguaje, pero luego nos dimos cuenta de que los animales se comunican entre sí (algunos con su propio lenguaje) y es sólo la incapacidad de los humanos para entenderlos lo que hace que digan que sólo hablan y se comunican ellos. Después pensamos que se trataba del uso de herramientas, peeero niiiec ¡error! Los osos, los monos, los pulpos... hay muchísimos animales que utilizan herramientas para todo tipo de cosas.

Nuestra investigación llegó a un punto muerto hasta que abrimos un buen día el periódico y nos dijimos ¡la Crueldad! Lo que diferencia a los humanos del resto de los seres es la crueldad. Pero tampoco es una distinción demasiado fiable pues hay algún caso (extraño, eso sí, pero lo hay) de seres crueles por naturaleza en el mundo.

¿Qué podía haber que sólo fuese humano y que no se diese en ningún otro medio natural? Y claro, fue viendo la tele como nos enteramos. La verdad es que pasó por casualidad, estábamos una tarde aburridos, llovía por las Cook y por uno de estos azares afortunados del destino no se nos había ido la TDT por culpa del viento y la lluvia. Teníamos limpia la cueva, el ordenador apagado, un buen par de tucanes preparados en la mesa y un estupendo batido de coco y piña, así que todos pensamos que poner la tele mientras merendábamos era la mejor de las opciones (ya, lo mejor habría sido leer un libro, pero no nos apetecía en esos momentos). Así que, encendimos la tele y... fue uno de esos momentos mágicos que uno no puede olvidar en toda la vida (a no ser que necesite hacerlo para defenderse de un juicio o algo así). Todas las cadenas que teníamos estaban emitiendo programas del corazón, ¿os lo podéis creer? No nos había pasado nunca. Gracias a estos estupendos programas aprendimos lo que era el Edredonning, las nuevas formas de ligoteo entre los jóvenes, lo que mola irse de botellón, que la Esteban pronto entrará en la Real Academia de la Lengua y sustituirá a Zapatero para solucionar la crisis de las narices de un buen puntapié (incluso un par de tertulianos confiaron en que Obama despejase el despacho Oval para que lo usara esta buena mujer). Supimos que la Malaya más famosa no viene de Malasia, sino de Marbella. Que en algunos sitios ya no se respeta ni a las tonadilleras... un montón de historias. Incluso nos enteramos de un asunto muy turbio, a todos les importaba muy poco el estado de salud de unos mineros que acababan de ser rescatados de una mina que se los había tragado 69 días antes, lo que les importaba en realidad era si a uno de ellos en particular lo había ido a buscar su amante o su mujer... vamos, que nos enteramos de lo que importa de verdad a los humanos en general.

Y nos dimos cuenta de una cosa, ¡teníamos la solución a nuestra investigación! Ya sabíamos lo que diferenciaba a los humanos del resto de los seres vivos. El Morbo amigos, sí señor, el gusto por enterarnos de los asuntos ajenos, de sus desgracias y sus defectos, el disfrute de los errores de los demás con los que consolarnos de nuestras propias miserias. Sí, amigos cookeros, eso es lo que diferencia a los humanos del resto, no es el leguaje, ni la inteligencia, ni siquiera la habilidad para usar herramientas o de lidiar y modificar nuestro entorno, no. La diferencia real entre unos y otros es el MORBO.

Qué, ¿cómo se os ha quedado el cuerpo? Si habéis llegado hasta aquí, espero que no sea mucho pedir el que dejéis vuestra opinión ¿no? ¿No sentís curiosidad por lo que os puedan responder?

6 comentarios:

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Interesante.

Matilda dijo...

Buenísima tu teoría!!

Patricia dijo...

Plyngo, tú siempre al grano! Cariños.

Plyngo and Me dijo...

Hola Francisco, cuanto tiempo ¿eh? ¿Qué tal estás? Espero que te vaya muy bien por esa Murcia tuya.

Matilda y Patricia, gracias por vuestra visita y sí, creo que esa teoría es la correcta.

Mapachito dijo...

Mi perrito de la tele no ve ni el Encantador de Perros XD. Dice que él es The Human Wishperer.

Ahora en serio, te costará creerlo, pero yo no veo programas del corazón :D, debe ser mi parte mapache del cerebro la que manda.

Besitos, Plyngo y compañía.

Plyngo and Me dijo...

No te preocupes Inma, el otro día, sin ir más lejos nos quedamos pegados a la pantalla viendo a la Bermúdez... jejeje

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