La vida es más fácil si se mira desde un punto de vista rosa y de peluche

lunes, 5 de octubre de 2009

Pero ¿Cómo leches quieren quitar el Botellón con la Crisis que hay?


-En estas últimas semanas, desde la “Batalla de Pozuelo”, provocada por una extravagante revuelta provocada por unos chavalillos a los que la Policía quería fastidiar la fiesta, que ya es mala sombra, se han dicho muchas cosas acerca de la juventud y de las fiestas, atacando a buena parte de nuestra cultura nacional española, la incontestable y tradicional mezcla entre festejo y bebercio, de cuya historia en esta España mía, esta España tuya, esta España nuestra podrían hablar todos los historiadores que nos estudian. España sin alcohol y sin fiesta… pues no sé, no parece España (y si no que se lo pregunten a todos los turistas europeos que visitan año tras año nuestras costas.

Y digo yo, ¿por qué leches han prohibido el Botellón?... o mejor ¿por qué es ahora y no antes de la noticia “pozueleña” cuando se ha prohibido la realización de un acto que en España lleva siendo delito ya unos añitos?

Aunque, llegados a este punto, es cuando en nuestra cueva vemos necesaria la recapacitación de nuestros cargos públicos y gobernantes, ¿No quieren acabar con la crisis esa? Entonces, que no quiten el Botellón, porque sin él se acabaría sin un montón de puestos de trabajo y se dejarían de llenar las arcas del estado cada fin de semana. ¿Qué harían los barrenderos que cada lunes tienen que barrer la basura dejada por los jóvenes si no hubiese Botellón? Y los vendedores de alcohol ¿cuántas botellas dejarían de vender al año? ¿Cuántos impuestos dejarían de pagar? También habría menos trabajo para las plantillas policiales de municipios y provincias, y para los médicos de urgencias ¿qué sería de ellos sin los comas etílicos, los cortes, caídas y peleas? Una desgracia y muchas horas en consulta sin hacer nada, las ambulancias no recorrerían las calles y las gasolineras y talleres no tendrían que suministrarles lo necesario para circular… ¿Y los encargados de sustituir farolas, señales y demás chirimbolos o estatuas? ¿De los que limpian las pintadas? ¿De los fabricantes de contenedores? Porque no se quemarían, así que no se tendrían que sustituir. Los psicólogos, jueces, abogados… ¿qué harían sin todas esas divertidas ocurrencias de los jóvenes? ¿En qué pasarían su tiempo? ¿Qué sería de los juzgados sin los retrasos provocados por esos delitos de faltas tan entretenidos? Y se me ocurren un millón de puestos de trabajo más que se verían perjudicados si no eliminados por el abandono del Botellón tan necesario en nuestros tiempos modernos, pero los dejaré para otro rato, que se me acaba la columna.

Sólo espero que se tomen las medidas oportunas…



Este texto aparece en la edición de Septiembre/Octubre de A21, el mejor periódico gratuito de la Sierra Oeste de Madrid (que no es porque salgamos nosotros, pero es un periodicazo, palabra)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...