La vida es más fácil si se mira desde un punto de vista rosa y de peluche

jueves, 29 de enero de 2009

Menudo cante en la Ópera


Encuentra las Siete diferencias

La Traviata en San Martín.

-Con la Crisis a cuestas y la mitad de San Martín ofuscada con la otra mitad, el consistorio de San Martín comenzó la organización de los eventos del 575 aniversario de su fundación. Que digo yo, si han celebrado el 575, no entiendo por qué el año pasado no se celebró el 574 y el que viene no se celebra el 576, porque para el caso es lo mismo ¿no?

Bueno, a lo que vamos. Que mira tú por donde, nos colamos en la pre-inauguración (se inaugura de verdad este sábado que viene) del nuevo teatro de San Martín (que, a nosotros, nos ha parecido el mismo, pero con otros colores y sin goteras). Y como estamos en un sitio en el que las cosas últimamente se inauguran a lo grande, se hizo, ni más ni menos, que con la representación de La Traviata, de Giuseppe Verdi, sí. Una ópera en toda regla.

Y había de todo, un cuarteto de cuerda, un tenor, una soprano, un barítono, personalidades varias, medios de comunicación... y champán, mucho champán para todos los presentes... y unos canapés... qué canapés (estaban malísimos por cierto, lo que es una pena, porque lo de los canapés quedó super cuco, a mí me habrían apañado mejor con unas croquetas o unas patatitas, pero claro, eso no es chic y no mola).

Lo que mola por allí, últimamente, son los actos solemnes, pomposos, de esos que los oyes y dices: chico, qué nivel, Maribel. Sí, eso me parece a mí, que por otro lado, no dejo de ser un simple dinosaurio rosa de peluche.

Bueno, que la Ópera y la cultura llegaron a San Martín y abarrotaron el teatro en un día señalado, a ver si luego la junta de gobierno municipal hace lo propio cuando vayan al teatro compañías pequeñas en días más comunes, para demostrar que lo de la cultura no es flor de un día y de aparentar...

Pasado mañana se inaugura el teatro como es debido, con el nombre de Gustavo Pérez Puig, que sí, que es tío muy reconocido, pero como me dijo un chaval de San Martín (voy a usar palabras textuales, que nadie se confunda, que esto no lo digo yo, sino gente de aquel pueblo, a ver si la vamos a tener): "pues yo no sé ni quién es ni qué cojones ha hecho ese tío por San Martín".

A ver si hay suerte y alguien nos responde a esta pregunta de un muchacho de San Martín. Y a ver si hay suerte y las cosas se tranquilizan en un pueblo demasiado crispado consigo mismo.

2 comentarios:

Lolo dijo...

Buenas tardes Plyngo. Me parece muy acertada tu entrada. 7 diferencias me pides, pues te las voy a dar como músico y como ciudadano que soy y no como político (que no soy jeje). (que conste que yo no estuve)
1. Indudablemente abajo tienes la Ópera de Párís, todo un edificio dedicado al culto y la propagación de la Ópera, y de calidad.
2. Como imagino que no fue representado (en todo caso estaría bien que me lo comunicaras) digo que la Ópera es el máximo exponente del arte, puesto que hay música, escenografía, lírica, pintura, etc, etc.
3. La capacidad de un auditorio es superior a la de los teatros (aunque ahora se llame auditorio a lo que tenemos aquí)
4. Los comerinos de las teatros de ópera son magníficos, amplios, con buena iluminación, aislados acústicamente, etc, etc. Aquí esto no existe (te lo diré yo que cuando tocamos en el teatro ya sea la banda o la escuela de música seguro que hay 7/8 personas por m2)
5. En la ópera no ofrecen canapés en el entreacto (tan sólo a las autoridades y personalidades VIP).
6. La acústica de un teatro de ópera es mejor que la del teatro municipal
7. En un teatro de ópera no hay que acabar corriendo porque después hay cine (como ha ocurrido en muchas ocasiones aquí).
Bueno espero que no te hayan sentado mal los canapés, y te doy la enhorabuena por haber estado en La Traviata, que por otro lado quisiera que me explicases qué es eso de SUBTITULADA que ponía en la información del Ayuntamiento (imagino que sería en castellano, aunque si fue así, perdió mucho).

Tan sólo espero que la música fuese de calidad y la versión reducida no se comiera nada interesante, porque La Traviata tampoco es que sea una gran ópera... las hay mucho mejores para inaugurar un auditorio.

Plyngo and Me dijo...

Hombre, la música a mí me gustó mucho y la voz de los cantantes también, la esceanografía estuvo un poco sosa al principio (Como la voz de la soprano), pero fueron cogiendo onda con los actos (el que me gustó más fue el segundo acto).

Por otro lado, lo de los subtítulos. Estaban en francés (cosas de la venida de los amigos de Carbon Blanc) y en español, aunque a mí me pareció que estar leyendo los subtítulos restaba interés por la música y los actores (aunque por otro lado venía bien, porque era lo único que podías ver si tener cabezas en medio), me han explicado que ya es natural subtitular óperas, incluso en el Real de Madrid. Para que te hagas una idea de cómo eran. Detrás de los actores había una pantalla con una escena y en la parte alta de la misma, se podían ir leyendo.

Oye Lolo, me han gustado tus siete diferencias, a ver si alguien más nos dá las suyas.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...